¿»Pan quemado» en Netflix?

 

Y yo, que iba tan apurada, me detengo detrás del cristal de la puerta y me quedo mirando la camelia que deja caer con calma sus hermosas flores blancas cargadas de lluvia… y más lluvia.

E se chove, que chova, dicen en Galicia.

Igualmente, este invierno se está pasando de la raya.

A los pájaros que vuelan de rama en rama, piando alegremente (o quién sabe…), no parece importarles. A mí tampoco, pienso mientras escucho las campanas de la Catedral de Santiago que insisten en dar las horas, llamar a misa… Es lo suyo. Lo mío es disfrutar de este “ruidoso” silencio de lluvia, pájaros y campanadas que meten vida dentro de mi vida.

Me acaban de llamar de Netflix para decirme que quieren adaptar “Pan quemado” para hacer una serie, le digo a mi madre.

¡Ya era hora! Ya estoy imaginando la cara de Giana reflejada en la pantalla, cuando dice: “A tu padre se le quemó el pan”.

Este es un pequeño juego que tenemos de vez en cuando.

Yo finjo que soy famosa… y ella finge que no está muerta.